Día 8: El primer gran robo

Quizás resulte irónico, casi no creíble, pero a Estados Unidos le robaron. ¿Vuelta de mano de alguna invasión o intromisión en asuntos internos fuera de sus fronteras? Quién sabe, pero el árbitro de Mali, Koman Coulibaly los privó de conseguir una heroica remontada ante Eslovenia, cuando el duelo del Grupo C, expiraba.

La selección europea, durante el primer tiempo sorprendió a los que en el papel eran favoritos. De hecho, los dejaron  con la boca abierta, gracias al manejo de “El Jefe”, Valter Birsa. El 10 manejaba los hilos y se convertía además en el autor de la apertura de la cuenta, a los 13′, con una linda comba de Jabulani incluida. Por si fuera poco, cuando morían los primeros 45 minutos, Zlatan Ljubijankic, ampliaba el margen a 2-0. Varios se refregaban los ojos para tratar de comprender lo que estaba pasando y si eso era real o no.

Sabiendo que dicho resultado los dejaba practicamente eliminados, los estadounidenses volvieron del descanso con las pilas extra recargadas y el hombre que se echó el equipo al hombro fue el capitán, el referente, Landon Donovan, quien con un derechazo muy parecido al de Maicon, batió al golero Samir Handanovic. “Le apunté a la cabeza”, reconocería luego muy honesto el volante, quien siguió liderando la presión sobre Eslovenia hasta que en el minuto 82, Michael Bradley, el hijo del técnico, alcanzaba la igualdad.

Como quedaba tiempo aún, los Yanks fueron a por más y 120 segundos después, Maurice Edu convertía un tercer tanto. Sin embargo, el juez Coulibaly lo anuló por un foul que aún nadie comprende. “No pueden habernos robado el tercer gol. Es decepcionante”, culminó Donovan, tras un resultado no querido, pero que aún les permite mantenerse con vida y definir todo ante Argelia, en la próxima fecha.

Inglaterra 0 – Argelia 0. Una lata eterna

Les Fennecs (Argelia), por su parte y aunque remotas, aún tienen posibilidades de avanzar, luego de protagonizar el partido más aburrido de Sudáfrica 2010, ante Inglaterra. Claro, ellos como los más débiles de la serie no tienen mucha responsabilidad de las incapacidades mostradas por los “Three Lions”, equipo llamado a estar entre los candidatos, pero que no supo modificar el marcador de entrada, perpetuando un 0-0 totalmente infumable.

Los británicos necesitaban lavar su imagen tras la igualdad del debut ante Estados Unidos, no obstante, cayeron aún más profundo, sin poder siquiera generar una chance de gol más o menos decente. Si su imagen ya estaba pálida, ésta cayó un par de escalones más abajo. Tanto que los hinchas les regalaron una monumental pifiadera, a la cual Wayne Rooney respondió frente a una cámara. “Es agradable ver a tus hinchas silbándote. Tenemos fanáticos muy leales”, espetó antes de irse a camarines, donde Fabio Capello, el entrenador más caro de la Copa del Mundo y quien cumplía 64 años, debió darles lindo reto para que descubran que si no le ganan a Eslovenia en la próxima jornada, Inglaterra volverá a decepcionar en un Mundial.

Serbia 1 – Alemania 0. Germanos desenmascarados

También tuvo algunos rasgos desaprobatorios lo exhibido por Alemania ante Serbia. Tras la efectista goleada por 4-0 sobre Australia, los germanos buscaban repetir su ritmo arrollador ante los serbios, que venían de dar algo de pena en su estreno con Ghana. El partido, desde el inicio fue ríspido y eso, ayudado por un tarjetero árbitro como Undiano Mallenco, significó que varios fueron quedando en capilla desde temprano. Uno de ellos, el delantero Miroslav Klose, no supo lidiar con ello y a los 37′ recibía tarjeta roja.

Un golpe duro para la Mannschaft, la cual se acomodaba a jugar con 10, cuando 60 segundos después, un desborde de Milos Krasic (que por fin apareció) fue conectado por Milan Jovanovic. Tras ello, Serbia se dedicó a defender la ventaja y tratar de aprovechar algún contragolpe para liquidar. O sea, se arratonó con uno más, le cedió la iniciativa a Alemania, la cual empujó y se perdió goles tras goles, por impericia de Lucas Podolski o por el surgimiento de las manos del guardavallas, Vladimir Stojkovic. Tan inspirado estaba el golero, que cuando Nemanja Vidic cometió una tonta mano dentro del área (similar a la de Kuzmanovic y que les causó la derrota ante Ghana, en el estreno), él apareció como héroe al contener el disparo de Poldi.

Los serbios también tuvieron posibilidades de anotar, aprovechando los descuidos en la zaga germana y que quedaron de manifiesto por las bandas. Krasic dio muestras de los papeles que lo presentan y Nikola Zigic se transformó en un dolor de cabeza por su altura. El asunto es que el marcador no volvió a modificarse y ahora Alemania, otro grande en problemas, deberá ganar sí o sí a Ghana para ser uno de los afortunados del Grupo D que logre boletos a segunda fase.

Fotos: 1)AFP, 2) AP, 3) The Guardian.

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